Menos pobreza con la 4T

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COCHOAPA EL GRANDE, GUERRERO, 20JUNIO2020.- La comunidad Joya Real, ubicado en la región Montaña del estado de Guerrero, se encuentra olvidada por las autoridades, aunque aquí su preocupación por el COVID-19 es casi nula, lo que a ellos les preocupa es la escases de los servicios básicos, como lo es educación, salud, alimentación y energía eléctrica. Además, otro problema que se suma esto es la pésima infraestructura carretera que hay en este y en los municipios vecinos de Ometepec, Tlapa y Metlatonoc. En el mes de octubre, la alcaldesa Edith López Rivera, inauguró la rehabilitación del Dispensario Médico, pero sin que este abriera sus puertas para dar servicio a la comunidad. Debido a la nula presencia, contrataron una enfermera, que solo revisa cuantas mujeres están embarazadas, sin atender a otros enfermos. Por otra parte, hace más de una década que se amplió la carretera, y desde ese entonces se les ha venido prometiendo la mejora de esta, sin un cambio sustancial. Mientras que para la compra de artículos de la canasta básica, cuentan con una tienda comunitaria "Diconsa", que se encuentra cerrada desde el mes de marzo. "No debe de cerrar, aquí no hay nada, sale más caro el ir a Ometepec o Tlapa para comprar una despensa que comprar en estas tiendas", dijo el comisario de Joya Real, José Nicolás Aguilar. Declaro que, por la contingencia se cerró la tienda y tampoco les llegaron los insumos por lo que para comprar frutas, sal y carnes, se espera cuando algún comerciante de alguna comunidad más grande o de la cabecera municipal baja a esta comunidad, pero muchas veces no traen lo suficiente o indispensable para los habitantes. Recordó también que los recursos para esta tienda, dejaron de ser abastecidos desde el mes de diciembre, por lo que, el encargado de la tienda, optó por viajar de jornalero a otro estado del norte del país. FOTO: DASSAEV TÉLLEZ ADAME /CUARTOSCURO.COM
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Pos sesde el inicio del gobierno de la Cuarta Transformación (4T), encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, uno de los compromisos centrales ha sido la lucha contra la pobreza y la desigualdad. A través de una política pública orientada a los más vulnerables, el gobierno mexicano ha implementado una serie de programas sociales destinados a mejorar las condiciones de vida de millones de personas. Hoy, a seis años del inicio de este proyecto, los resultados son evidentes y han sido validados por instituciones internacionales de alto prestigio, como el Banco Mundial.

Según un reciente reporte del Banco Mundial (BM), entre 2018 y 2024, un total de 9.5 millones de mexicanos habrán salido de la pobreza. Esta cifra, sin precedentes para un periodo de seis años, refleja una baja considerable en la proporción de personas en situación de pobreza, que pasó del 28.8% de la población en 2018 al 20.2% proyectado para 2024. El informe del BM atribuye esta reducción a varios factores, entre los que destaca la mejora en el mercado laboral y la implementación de políticas públicas dirigidas a los sectores más desfavorecidos.

Resulta y resalta que el gobierno de la 4T ha destacado por su enfoque en los programas sociales que, bajo el lema «primero los pobres», han priorizado la atención de aquellos sectores que históricamente han sido relegados. Los programas de transferencias directas, como «Jóvenes Construyendo el Futuro», «Pensión para Adultos Mayores», y «Sembrando Vida», entre otros, han sido fundamentales para garantizar un ingreso mínimo a millones de mexicanos y mexicanas en situación vulnerable.

El Banco Mundial no solo destaca las políticas sociales del gobierno, sino también las mejoras en el mercado laboral como un elemento clave para la reducción de la pobreza en México. Según el organismo, el ingreso real per cápita, ajustado por el costo de la canasta alimentaria, creció un 8.2% entre el cuarto trimestre de 2022 y el mismo periodo de 2023. Este incremento se suma a la reducción de la tasa de desempleo, que pasó del 3.7% al 2.7% en el mismo periodo, y a una disminución en la tasa de informalidad laboral, que se redujo del 55.8% al 54.8%.

Y es que estas cifras reflejan un cambio estructural en el mercado laboral mexicano, que ha permitido que más personas accedan a empleos formales y mejor remunerados. A su vez, esta transformación ha resultado en una mejora significativa en las condiciones de vida de millones de familias, que ahora cuentan con ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas.

No obstante, el BM también advierte que, si bien la pobreza ha disminuido considerablemente desde 2020, se requieren reformas estructurales adicionales para impulsar la productividad, la competitividad y la inclusión en el mercado laboral. La sostenibilidad de estas mejoras dependerá en gran medida de la capacidad del país para continuar implementando políticas que favorezcan la creación de empleo y el crecimiento económico inclusivo.

Pos un aspecto particularmente destacable de esta reducción de la pobreza es que ha ocurrido a pesar de los desafíos que México enfrentó durante la pandemia de COVID-19. La crisis sanitaria global provocó una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) del 8% en 2020, lo que llevó a un incremento temporal de la pobreza en ese año, con un pico del 30.3% de la población afectada. Sin embargo, el gobierno mexicano respondió rápidamente con políticas de apoyo económico y social que permitieron una recuperación relativamente rápida.

Para 2024, la proporción de personas en situación de pobreza será 8.6 puntos porcentuales menor que la registrada en 2018, una reducción significativa que, según el Banco Mundial, es un reflejo de las mejoras tanto en el ámbito laboral como en la implementación de programas sociales efectivos. Estas políticas han demostrado ser resilientes frente a los embates de la pandemia, lo que refuerza la importancia de mantener un enfoque centrado en el bienestar de los más vulnerables.

El informe del Banco Mundial no es el único que destaca los avances logrados por la 4T en la lucha contra la pobreza. El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la entidad gubernamental encargada de medir la pobreza en México, coincide en que ha habido una disminución significativa en el número de personas en esta condición. Según el Coneval, en 2018, 52.4 millones de personas, es decir, el 41.9% de la población, vivían en pobreza. Para 2022, esa cifra se redujo a 46.8 millones, representando el 36.3% de la población.

Este descenso de 5.6 millones de personas en pobreza, reportado por el Coneval, coincide con las estimaciones del Banco Mundial y refuerza la idea de que las políticas públicas implementadas por el gobierno de la 4T han sido efectivas para mejorar las condiciones de vida de millones de mexicanos.

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