Pos, ¿qué creen? El estado de Chihuahua enfrenta una crisis hídrica sin precedentes. Los diez embalses monitoreados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) registran un nivel promedio alarmante de 19.15% de su capacidad total. Esta situación es consecuencia de una sequía que ha afectado a la región durante los últimos años, intensificándose en los meses recientes.
Resulta y resalta que la falta de precipitaciones y nevadas durante el invierno ha exacerbado la situación. Mario Mata Carrasco, presidente de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) del Estado, señaló que la ausencia de humedad ha agotado las posibilidades de llevar a cabo el ciclo agrícola 2025. A la fecha, Conagua no ha autorizado un volumen de extracción de las presas para este año, lo que pone en riesgo la producción agrícola en la entidad.
Y es que la sequía ha impactado de manera desigual en los diferentes municipios de Chihuahua. Según el monitor de sequía de Conagua, al 15 de febrero, 40 municipios se encuentran en sequía extrema, 19 en sequía excepcional y 8 en sequía severa. La cuenca del río Casas Grandes, donde se ubican las presas Las Lajas y El Tintero, ha experimentado más de seis meses sin lluvias, lo que ha reducido sus niveles de agua a 7.1% y 9.8% respectivamente.
Ante esta emergencia, la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR) del estado ha anunciado un incremento en el presupuesto destinado al apoyo del sector agropecuario. En 2024 se asignaron 588 millones de pesos, y para 2025 se prevé destinar hasta mil millones de pesos. Estos recursos se enfocarán en la tecnificación del riego, programas de empleo temporal, adquisición de maquinaria y entrega de insumos agropecuarios.
La sequía no solo afecta al sector agrícola, sino que también tiene repercusiones en la ganadería y en la disponibilidad de agua potable para las comunidades rurales. La reducción en la producción de cultivos como maíz, chile, alfalfa y frijol podría derivar en un aumento de precios y escasez de alimentos. Además, la economía estatal podría contraerse debido a la disminución de empleos e ingresos en el sector agropecuario, incrementando la morosidad en préstamos y reduciendo los ingresos gubernamentales.
La situación es particularmente crítica en municipios como Guerrero, Ignacio Zaragoza y Namiquipa, que han pasado de sequía extrema a sequía excepcional. Esta clasificación indica condiciones de sequía más severas, con impactos significativos en la agricultura, ganadería y recursos hídricos.
La falta de nevadas, que en otros años han contribuido a mantener la humedad del suelo y reducir las plagas, ha sido notable en este invierno. Esta ausencia ha agravado la sequía, disminuyendo aún más la disponibilidad de agua para riego y consumo humano.
En respuesta a la crisis, se llevó a cabo el foro «Protocolo de Atención y Mitigación de la Sequía» en Ciudad Juárez, presidido por el alcalde Cruz Pérez Cuéllar. Durante el evento, se destacó la necesidad de abordar la sequía de manera integral, considerando sus efectos directos e indirectos en la población y en sectores clave de la economía regional.
La totalidad del estado se encuentra afectada por la sequía. Ante este panorama, el Consejo Estatal de Protección Civil ha subrayado la urgencia de implementar estrategias efectivas en cada municipio para mitigar los efectos de la sequía y garantizar el acceso al agua para todos los habitantes.
La sequía prolongada ha llevado a que las presas de la región noroeste, como El Tintero y Abraham González, registren niveles alarmantemente bajos de agua. Esta situación ha afectado la disponibilidad de agua para riego y ha puesto en riesgo la producción agrícola en la zona.
La SDR ha enfatizado que, además de las medidas inmediatas, es crucial promover prácticas agrícolas sostenibles y una gestión eficiente del agua para enfrentar futuros episodios de sequía. La colaboración entre autoridades, productores y la sociedad en general es esencial para desarrollar soluciones a largo plazo que aseguren la seguridad hídrica y alimentaria del estado.